El arte de inventarse lenguas

Crear una lengua desde cero puede parecer una extraña manera de pasar el tiempo pero, observando exitosas invenciones como el Quenya o el Dothraki, todos tenemos que admitir que, a lo mejor, es una actividad con más futuro de lo que se suele imaginar.
De hecho, inventarse una lengua es un hobbie cada vez más popular, tanto que incluso WikiHow nos enseña, a través de dos métodos horriblemente ilustrados, como crease un idioma ficticio en una docena de pasos.

Yo misma he intentado inventarme una lengua en dos ocasiones (desgraciadamente en esa época no existía wikihow para auxiliarme).

La primera vez tendría unos 10 años y estaba con mi primo en la playa. En mi ciudad natal existen DEMASIADOS turistas durante el verano y es fácil que uno se vea rodeado de gente que se comunica en idiomas desconocidos.

Yo quise probar la sensación de sentirme incomprendida (a saber…) y empecé a inventarme palabras al azar. Mi primo, igual de tonto, siguió mi devaneo y empezamos a tener largos diálogos… sin decir absolutamente nada.

La segunda vez, creo que fue ese mismo verano (¿estaría frustrada con mi identidad?!), fue una tarde que le dije a mis padres que había visto en la tele que habían reconocido una nueva lengua, y que solo los niños la podían utilizar. Les expliqué que, naturalmente, yo sabía instintivamente hablarla y empecé a soltar ejemplos de palabras: era básicamente portugués con exceso de “R/erres”, que siempre fue mi letra preferida.

Aunque claro, los padres de los años 90 no podían discernir en el Conlang (la invención de lenguas) una profesión en potencia para su niña… Hoy en día, sin embargo, Internet y los grandes blockbusters (tipo Avatar) han popularizado y dado un aire más cool a esta actividad, alejándola de las etiquetas de Nerd y (potencial) Esquizofrénico.

Con los dialectos regionales cayendo cada vez más en desuso y varias lenguas en vías de extinción, es curioso (y sorprendente) constatar que existen artesanos de las palabras trabajando en la dirección opuesta, es decir, generando nuevos sonidos y vocablos.

Hagamos un pequeño repaso por las creaciones de algunos de estos artífices…

tolkien.cuentosenuncuenco

Si vamos hablar de idiomas inventados, lo más sensato es empezar por J.R.R. Tolkien, filólogo británico y creador del universo Lord of the Rings.

Aunque se le asocie rápidamente a la Quenya o a la Sindarin (os estamos tanteando, frikis!), la verdad es que Tolkien supera cualquier dodecalingüe, pues ha inventado más de 20 lenguas en su vida.

En esta ocasión nos quedaremos con las que nombramos, ambas lenguas de elfos desarrolladas lo suficiente para que se puedan usar para escribir textos largos y tener conversaciones relativamente fluidas.

 

El Quenya es uno de los dos dialectos principales del habla de los elfos, y fue inventado por los proprios cuando despertaron por primera vez junto al lago de Cuiviénen. Ok, mundos ficticios aparte: el Quenya se remonta al menos a 1915 (!) cuando Tolkien, con apenas 23 años, compiló el “Léxico Qenya”, una de las primerísimas listas de palabras élficas.

quenya-cuentos-enuncuenco

La lengua Sindarin, también denominada de élfico gris, está basada en la sonoridad del Galés y otras lenguas célticas. Es uno de los idiomas más popular en la Tierra Media y la lengua con la que Legolas (en sindarin “hoja verde”) se comunica en varias escenas de las pelis.

Lo más extraordinario es que estas lenguas se hicieron tan populares que existe actualmente una profesora en Birmingham que imparte clases de Sindarin en un colegio. Pero si tu presupuesto (o tiempo libre) no llega para tanto, worry not: también puedes hacer un curso gratuito de Quenya online. Tiene que molar poner en en CV “proficiency en lenguas élficas de la Tierra Media”, ¿no?

Pero Tolkien no está solo en sus extravagancias lingüísticas…

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El escritor y periodista Arthur Machen también ha dejado su huella en el mundo de las ideolenguas con su Aklo. Surgido por primera vez en el cuento de terror “Un Pueblo Blanco”, el Aklo se inmortalizó como un “lenguaje secreto, un código asociado a cultos malignos”. Su tono místico cautivó incluso a H. P. Lovecraft (no nos sorprende), que llegó a tomarlo prestado para uno de sus cuentos más conocidos, “El horror de Dunwich”. Pero no ha sido el único en hacerlo: en la trilogía Illuminatus! de Robert Shea y Robert Anton Wilson, el aklo vuelve a surgir como el lenguaje utilizado en las misas negras de los Illuminati.

Siguiendo el rollo “dark”, aprovechamos para mencionar el Pársel

Los fans de Harry Potter seguramente recuerdan el idioma oficial de Salazar Slytherin, con el que “Aquel Cuyo Nombre No Debe Ser Pronunciado” se comunicaba con su serpiente…

El Pársel tiene una pronunciación rara y difícil, casi como un susurro, pero resulta bastante ridícula cuando Harry lo habla (verdad que no le pega ni con cola)

Raramente hablada y escuchada, la lengua de las serpientes tiene ahora un traductor oficial, creado por Warner Bros Studios: simplemente debes introducir el texto/palabra que quieras traducir aquí y luego escucharlo como si lo leyese la propia Nagiri.

Mientras tanto, cerremos la Cámara de los Secretos y sigamos hacia la actualidad…

Creada y desarrollada por David J. Peterson, miembro de la Sociedad para la Creación de Idiomas, el Dothraki es el idioma ficticio más desarrollado de Game of Thrones, y claro, uno de los más populares a día de hoy.

En dothraki, “m’athchomaroon”, que significa “hola”, es tan importante como “athhilezar”, la palabra para “sexo” (sabemos cómo son esta gente…). Aparentemente compleja, la lengua ha ganado muchos adeptos que se han empeñado en crear Apps, diccionarios y cursos online absurdamente currados.

Si tu sueño es tener una conversación con (o como) la bella Kahleesi, te recomendamos pagar 3,99€ y probar la Dothraki Companion App, que lo pone muy muy fácil y además es entretenido.

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No obstante, si más que aprender te gustaría contribuir en la creación de una lengua, entonces lo tuyo es el Na’vi, la lengua hablada por los esbeltos seres azules de la Luna Pandora.

Creado por Paul Frommer, profesor del USC Marshall School of Business, el Na’vi no es nada complicado de pronunciar; en realidad, su fonética se puede considerar similar a la del inglés. Esto porque James Cameron quería que el idioma fuera fácilmente pronunciable por los actores que dan vida a los personajes de Avatar, al mismo tiempo que tuviera ciertos matices que lo diferenciaran de las lenguas existentes.

Actualmente, el vocabulario creado para el Na’vi supera las mil palabras pero está creciendo a medida que los fans de la película crean nuevos términos que Frommer va aprobando.

 

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Obviamente, “unu lingvo neniam sufiĉas” (una lengua nunca es suficiente, en Esperanto)… Así que os animamos a comentar este artículo y decirnos que ideolengua os gusta más, o que palabras/expresiones os habéis inventado en momentos de máxima locura/genialidad!

Os dejo la única palabra que recuerdo de esa tarde de playa con mi primo: “Mustaygan”.
Su significado fue y sigue siendo una incógnita.

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One thought on “El arte de inventarse lenguas

  1. Carlos Alberto says:

    Interesante. He inventado muchas palabras (todas con su definición) pero nunca convenzo a nadie para utilizarlas: Conover, Lengual, Acremallado, Horrorífico, Verdar, Sentimentaloso, Posimista, Cascaor…

    Liked by 1 person

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